Romper patrones

Romper patrones 

¿Hay que romperlos?  

Esta frase utilizada en el argot común se refiere a todo cuanto hemos heredado en la forma de hacer o decir. Podría decirse que es nuestra cultura, lo que hemos aprendido en nuestro contexto, en un espacio tiempo. Los patrones de conducta del siglo XII difieren de los actuales, simplemente porque fue otro tiempo, en otras condiciones. Cada generación va adaptando a su realidad los patrones heredados y con ello el ser humano va evolucionando en una dirección u otra.  Un patrón es un modelo. En el campo de la costura, el patrón sirve para poder hacer varios ejemplares con distintas telas o medidas y se va adecuando a la necesidad del usuario. Así vemos que el patrón se traduce también como referencia.  Las referencias son puntos de donde se puede partir, el que toma el patrón es libre de ser creativo y aportar su originalidad, o bien de hacerlo tal cual exacto al modelo. Hay quien cree que haciendo una copia exacta el resultado es mejor. Todo es valido en función de la satisfacción que produce al que lo realiza.  

La expresión utilizada en la vida cotidiana “hay que romper patrones” se suele pronunciar con un tono y un ritmo, que denota sentimientos de malestar por nuestra forma de hacer o decir; por  cosas que nos molestan de nosotros mismos culpando a los que nos enseñaron. Es simplemente una cuestión de olvido. Olvidamos nuestra libertad en ser creativos y hacer de otra forma, con la referencia.  

Existe una forma simple de aparcar aquellos patrones que no nos gustan. Dejarlos en su lugar con respeto y agradecimiento. El agradecimiento es un valor humano que nos permite avanzar; la rabia por el contrario, nos anula  y nos lleva a gestos que luego nos arrepentimos. Por ejemplo un patrón “desastre”, con rabia lo rompo, o lo tiro y desaparece. Cuando pasado el tiempo quiero retomarlo ya no está en el baúl. Sin embargo con agradecimiento, lo coloco en su lugar, respeto que fue de un tiempo y cuando lo necesito, por el motivo que sea, puedo retomarlo.   

Las personas podemos movernos por la vida con agradecimiento o con rabia. Es opcional. Hay grupos de personas preocupadas por  evolucionar y crecer en el Amor y otro que no tienen en cuenta este proceso y simplemente vive como puede.  También es opcional.  

En el campo de las emociones y la cultura, para quienes pensamos que lo importante es evolucionar  o re-encontrarnos con nuestra capacidad de amar (el agradecimiento es un instrumento mas del amor), los patrones los vemos como  producto de un contexto. La comprensión y el saber tomar lo que hubo en su tiempo, nos da calma y lucidez para decir “Aquello fue y así tuvo que ser. Gracias a como fue, mi responsabilidad, ahora en mi tiempo, es otra”. 

Respetar la historia y agradecerla nos lleva hacia adelante. Saber contar con lo anterior nos da raíces, nos asienta en unas bases y podemos ver con mayor claridad nuestra libertad en el proceso de ser personas, y las razones por las que nos ajustamos a nuestro espacio tiempo. Si nos enseñaron a juzgar, fue por su contexto. Ahora somos libres de seguir juzgando a los demás, o avanzar desde otra mirada. Romper patrones es romper con nuestra cultura y eliminar nuestras raíces. La responsabilidad es solo nuestra.

Amparo La Moneda González. 2008